
El balonmano tiene un nombre propio en 2012: las ‘guerreras olímpicas’. La selección femenina logró el bronce en la cita más importante, los Juegos Olímpicos de Londres. Las españolas no se arrugaron en su primera cita y tutearon a todas sus rivales en el campeonato. En la fase de clasificación quedaron terceras, perdiendo sólo ante Corea y empataron con Francia, a la postre líder del grupo.
"En su primera cita olímpica, la selección femenina se colgó la medalla de bronce"
El EQUIPO, con mayúsculas, lejos de conformarse con el mérito de estar en las eliminatorias (venían de ser terceras en el último Mundial), echó de la cuneta a Croacia en cuartos de final. Y se plantó en semifinales ante Montenegro, en un choque igualadísimo donde cayó por la mínima (26-27). Por su carácter competitivo, la derrota les amargó la noche. Pero aún quedaba una bala. Y esta se la llevaría quien mejor se recuperara del golpe dos días después. Eso hicieron las nuestras, tomándose una merecida revancha ante Corea, con dos prórrogas incluidas (31-29), para subirse al tan preciado tercer cajón. La medalla de bronce fue suya. Por desgracia, no pudieron repetir la hazaña en el Europeo de Serbia de diciembre.
Los chicos no hicieron la heroica en esta ocasión, pero su papel fue muy digno en Londres. Cayeron en cuartos de final, pero ante la poderosa Francia, el equipo que se terminó colgando la medalla de oro. Unos meses antes, en el Campeonato de Europa en Serbia, Dinamarca les despertó del sueño en semifinales, tras un torneo brillante. Ni siquiera se pudieron consolar con el partido del tercer puesto.
Como recuerda nuestro blogero Dani Cepeda, en España Madrid recuperó la ilusión por este deporte en el primer año del BM Atlético de Madrid (antiguo Ciudad Real). Un club que alcanzó la final de la Champions en Colonia ante el “circo” que tienen montado allí, según Talant Dujshebaev. En España consiguió dos récords en una temporada: el de mayor asistencia a un partido de balonmano en España y más goles a favor en un encuentro de ASOBAL.
En el otro lado de la moneda está la crisis. El balonmano tampoco se libra del ‘tsunami financiero’. Justo antes del sorteo de Liga, el San Antonio renunció a participar en la máxima categoría por problemas económicos, con lo que se llegó a barajar la posibilidad de jugar con 14 clubes, incluso 13. Hasta última hora no presentaron los avales los dos conjuntos que habían ascendido desde la División de Plata (Cangas y el Palma Río) y el Villa Aranda, al que se le había ofrecido la plaza de los navarros. Los líos administrativos no se quedaron ahí: El Alser Puerto Sagunto, descendido en la 2011-2012, también dio el visto bueno para sustituir al BM Torrevieja, anfitrión de la última Copa del Rey. Por su parte, el BM Antequera se disolvió y se refundó con otro nombre para no pagar las deudas pasadas.
El ‘caso Montpellier’ también manchó la imagen del deporte. Varios de sus jugadores, entre ellos Nicola Karabatic, se vieron envueltos en un delito de estafa de partidos, en una investigación en el que fueron imputados muchos de ellos.
Por última, lamentamos la grave lesión de Hombrados. Aunque en un principio el portero de España aseguró que volvería a jugar, los últimos rumores apuntan a que va a retirarse para entrar en la Federación Nacional.


