Pacquiao y Márquez se enfrentan el sábado por cuarta vez, en una rivalidad que ha trascendido a los libros de la historia del deporte y que, de producirse un combate tan intenso como los tres anteriores, se aupará al podio virtual entre las más grandes de todos los tiempos.
Las tres anteriores decisiones fueron absolutamente controvertidas, con un empate para abrir boca y dos decisiones divididas en favor del filipino, a cual más polémica.
Mucho han cambiado las cosas para ambos desde aquel ocho de mayo de 2004, cuando Márquez caía hasta en tres ocasiones frente a PacMan en el primer round, para rehacerse conforme iba avanzando la pelea y llegar a igualarla (para muchos en aquella ocasión ya fue vencedor el mexicano).
Cuatro años después, el segundo episodio fue igual de vibrante, con ambos púgiles combatiendo el fuego con más fuego. Ya se pudo ver a un Márquez algo más contragolpeador, y el filipino mandó sobre el centro del ring. Dominó el 'tempo' y eso le dio la victoria, si bien Juan Manuel ofreció una resistencia feroz, impactó mejor y acabó el pleito más arriba que su rival.
Se cerró una trilogía, pero no la rivalidad
Nada quedó claro tampoco en aquella ocasión, en 2008, y en 2011 realizaron el final de la trilogía, que no de la saga: por entonces ambos ya eran dos superestrellas del mundo del boxeo, y la pelea fue tan igualada como las dos anteriores, pero con un punto menos de intensidad. En las 142 libras no llueven tantas manos, pero son más dañinas y certeras que en las 130 en las que se vieron las caras tres años antes. Márquez fue incluso más reservón y se limitó a contragolpear, siempre con acierto, pero siempre sin iniciiativa, incluso dejándose ir en el round 12, seguro de una victoria a los puntos. Ir de más a menos fue perjudicial para él, y brindó en bandeja de plata la decisión a unos jueces que se decantaron de forma polémica por el filipino (salvo uno, que concedió empate).
¿Contragolpes y círculos o ataque directo?
La cuarta entrega será la definitiva, con ambos en la recta final de su carrera, al menos al mejor nivel. Márquez y su técnico, Nacho Beristáin, afirman haber aprendido de los errores del pasado y sugieren que el mexicano saldrá a por el KO. Para ello, su preparación física ha sido al límite, e incluso Freddie Roach, en la esquina de Pacquiao, ha malmetido al sospechar de la 'naturalidad' de los métodos de su adversario.
Pacquiao, algo corto de forma en la tercera pelea entre ambos, sí lució bien frente a Bradley el pasado mes de junio (aunque le dieron perdedor en una decisión inexplicable). Si el filipino y el mexicano llegan en su mejor condición, la velada se cerrará con otra batalla épica. Previsiblemente, Márquez se moverá en círculos, caminando siempre hacia su izquierda, huyendo del martillo que tiene ahí Pacquiao y metiéndose en los terrenos de una mano derecha mucho menos temible. Así, en redondo y contragolpeando, ganó al menos dos de las tres peleas. Pero no le dieron ninguna. Es por esto que el azteca dudará entre el conservadurismo y abrirse ante la amenazante pegada de Manny, que ya ha visto que también puede ser perjudicado en una decisión a los puntos e irá probablemente a por todas, como acostumbra.
La velada será en la madrugada del sábado al domingo, y en España será retransmitida por MarcaTV en directo. Que gane el boxeo, o lo que es lo mismo: que gane el mejor y los jueces sepan verlo.


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