El destino quiso que Juan Manuel Márquez, por fin, obtuviera su recompensa, aunque le guardaba la gloria cuando menos la mereció. En la más desigual de sus batallas contra Manny Pacquiao, dos manos furtivas, milagrosas, acabaron con la supremacía del filipino, y dejaron un desenlace inesperado a un pleito en el que el congresista mandaba de manera superlativa. Tal fue su hambre voraz de demostrarle al mundo que era superior, que descuidó su guardia en el final del sexto round, y Márquez contragolpeó con una derecha brutal, anestesiante, que acabó de forma brusca con una gran noche de boxeo.
Fue Pacquiao quien secundó con hechos las palabras previas a la pelea, y fue Márquez quien logró el objetivo. El filipino salió fino, serio, muy veloz y con las ideas aparentemente claras. El directo de izquierda siempre impactaba en Márquez, y la táctica era clara: entrar en la distancia, pegar y marcharse, sin dejar opción al contragolpe.
Los dos primeros asaltos fueron un monólogo del asiático, que recordó al invencible púgil de 2009. El mexicano, enfrente, se mostraba agarrotado y agazapado, sin recursos y sin chispa para contrarrestar el aluvión que parecía venirse encima. En el tercero la dinámica era la misma, hasta que Márquez soltó toda su rabia en una derecha volada, casi por inercia, que impactó en Pacquiao y lo mandó a la lona. Tres asaltos, dominio bestial de Manny y sin embargo tablas en las cartulinas. Márquez había mostrado lo que su cuerpo hacía presuponer: menos velocidad, sí, pero mucha más pegada.
Pacquiao optó por continuar sin caer en el juego de abrir la pelea, dominando de forma implacable el centro del ring y atacando sin dejar lugar a las contras. La táctica resultaba, dio con Márquez en el suelo, puso de nuevo la puntuación a su favor y encarriló la noche.
Un KO incontestable
El sexto asalto parecía un paso más en la carrera del PacMan hacia el triunfo, por cualquier vía. Daba la impresión de estar sobrado, con una gran condición física. Rápido, vigoroso y, por qué no decirlo, superior. Tanto, que pareció querer demostrarle al mundo que era él quien merecía todos los honores, y lo quería demostrar a lo grande, noqueando a su gran rival. Agonizaba el asalto y se lanzó a por el KO. Apenas quedaban quince segundos, pero se tiró a por Márquez de forma inexplicable, arruinando su trabajo constante con una inconsciencia impropia de lo que se estaban jugando, olvidando que enfrente estaba su némesis.
Juan Manuel llevaba ocho años esperando el momento: reculó, aguardó la acometida y lanzó una coz definitiva. Una derecha a la contra que pilló desprevenidos a Pacquiao y a todo el MGM Grand. El filipino cayó como un saco, completamente inconsciente, destruido por una mano milagrosa, ésa que por fin le daba a Márquez la gloria que merecía, pero probablemente en la velada que más perdida tenía.
Un giro de 180 grados en un guion que estaba escribiendo Pacquiao con letras de oro pero que acabó pagando con sangre. Márquez probablemente dirá adiós al boxeo por la puerta grande, y Manny, con toda la propaganda a favor, posiblemente tendrá recursos para volver a disputar una velada estelar, pero no contra Mayweather. Dos manos que hicieron poca justicia a la noche, pero mucha a la saga de cuatro peleas memorables. 42 rounds después, Márquez obtuvo su recompensa.

Fotos

VÍDEO








Jose Luis
20-12-2012 04:33
Hola a todos, quien ha seguido el entrenamiento para est 4ta pelea entre estas dos estrellas del box, sabra que lo que vimos en el ring, fué lo que habian entrenado. Manny apostando a su velocidad pero con menor técnica y Marquez aposto a estar más plantado en el ring con el precio de recibir más golpes, pero apostando a un solo contra golpe. El resultado ya todos lo sabemos a Márquez le resulto la estrategia y a Manny no. El golpe de Márquez no es ni milagroso ni de suerte, hay muchos videos en internet donde pueden corroborar que es un golpe ensayado. Y para los que siguen mas de cerca el box con conocimientos del mismo tienen conocimiento de ello. Saludos