Jaimie Fuller, presidente de Skins, patrocinador de la Federación australiana y del equipo Rabobank, considera que McQuaid y su predecesor en el cargo, Hein Verbruggen, han impuesto "una cultura de la corrupción cancerosa" en la UCI.
"No hay la menor duda en cuanto a que no se puede cambiar una cultura sin desembarazarse de quienes la crearon. Es necesaria la transparencia, que la verdad explote", dice el empresario que tilda a los directivos de la UCI de "payasos, a los que les gusta viajar por el mundo y alojarse en hoteles de cinco estrellas".
A comienzos de noviembre, Fuller anunció que su empresa reclamaba dos millones de dólares estadounidenses a la UCI por perjuicios de imagen vinculados al caso de Lance Armstrong. Semanas atrás envió una carta a McQuaid en la que lo exhortaba a "actuar para evitar la implosión y hundimiento del ciclismo mundial".
