El exciclista estadounidense Lance Armstrong dijo que quiere "volver a competir" en una entrevista de televisión este viernes tras ser excluido de por vida de toda competencia por doparse, lo cual admitió en una primera entrega el jueves. "Por supuesto que sí, soy un competidor. Es lo que he hecho toda mi vida. Amo entrenar. Amo correr", dijo a la presentadora Oprah Winfrey, que lo entevistó el lunes pasado y emitió la conversación en su propio canal de TV el jueves y el viernes. "No en el Tour de Francia, pero hay muchas otras cosas que podría hacer. Merezco ser castigado. No estoy seguro si merezco una pena de muerte", agregó.
Vi a mi hijo que me defendía diciendo a los amigos: "Eso no es cierto. Lo que están diciendo sobre mi papá no es verdad. Fue entonces cuando supe que tenía que decirles la verdad
Armstrong perdió sus siete títulos del Tour de Francia logrados entre 1999 y 2005 y una medalla olímpica por haber utilizado sustancias prohibidas en su estelar carrera en el ciclismo. Además dijo en la entrega de este viernes sentirse "humillado" y "avergonzado" por todo lo que ha ocurrido desde que la agencia estadounidense antidopaje (USADA) lo acusara en octubre pasado de estar detrás de la mayor conspiración de dopaje en la historia del deporte.
"Me siento avergonzado. Sí, esto es algo muy feo", dijo Armstrong a la presentadora Oprah Winfrey, agregando que su momento más duro, que lo bajó más a tierra fue cuando le fue solicitado que dejara primero la dirección de la fundación de lucha contra el cáncer Livestrong y luego que cortara cualquier vínculo. "Eso dolió en forma infernal". Armstrong , sobreviviente a mediados de los años 90 de cáncer testicular con metástasis en cerebro, abdomen y huesos, fundó Livestrong para ayudar a combatir el cáncer y en los últimos 15 años ha recaudado unos 500 millones de dólares.
Las lágrimas al hablar de su hijo
Armstrong finalmente perdió la compostura durante la segunda parte de la entrevista. El momento se dio cuando le tocó hablar de sus hijos y la manera de enfrentarse al "gran engaño" que había protagonizado en toda su carrera profesional. "Vi a mi hijo que me defendía diciendo a los amigos: "Eso no es cierto. Lo que están diciendo sobre mi papá no es verdad", recordó Armstrong. "Fue entonces cuando supe que tenía que decirles la verdad". Armstrong estuvo a punto de llorar en ese momento, cuando recordó como tuvo que hablar con Luke, de 13 años, el mayor de los cinco hijos que tiene. Los críticos habían advertido que Armstrong no había sido lo suficientemente contrito en la primera mitad de la entrevista, grabada el lunes, pero el exciclista pareció perder la compostura cuando Winfrey se concentró en el drama emocional que implica su vida personal.
"¿Qué le dije a mi hijo? No me defiendas más. No lo hagas... lo siento"
"¿Qué le dijiste a tu hijo?" le preguntó Winfrey al seguir con el asunto familiar. "Le dije: 'Mira, ha habido un montón de preguntas acerca de tu padre. Mi carrera. Que si me he dopado o no. Siempre he negado eso y yo siempre he sido implacable y desafiante. Ustedes lo han visto, por eso tengo confianza para hablar ahora y no haceros más daño", señaló Armstrong. El exciclista tejano tuvo que hacer varias pausas y controlar las lágrimas antes de poder seguir con la conversación que mantuvo con su hijo. "Y bueno, le dije a Luke", de nuevo una pausa pronunciada para reponerse. "Le dije: 'No me defiendas más. No lo hagas...lo siento".
Horas antes de grabar la entrevista con Winfrey el lunes pasado fue en persona a la sede de Livestrong para disculparse. Ante Winfrey Armstrong reconoció en la entrega del jueves que se dopó durante años. "Mi cóctel era EPO (eritropoyetina), transfusiones (de sangre) y testosterona".
