
Ninguno de los tres pasa por su mejor momento, pero Casillas, Giggs y Scholes son unos auténticos supervivientes, una cualidad necesaria en un día como el del supuesto fin del mundo.
Ellos son los únicos que estuvieron presentes en la eliminatoria de la 2002-2003, pero es que también fueron protagonistas de la vivida tres temporadas antes, en la temporada 1999-2000. Casillas era por entonces un joven portero mientras que Scholes y Giggs eran estrellas rutilantes del Manchester United.
Fieles a sus colores, los mismos que han defendido toda su carrera, Scholes volvió del retiro en 2011 para sumar fuerzas en su club, que ahora le reserva un papel poco más que circunstancial (ha jugado en seis partidos de la Premier y en uno de la Champions). Giggs participa más, aunque se encuentra lejos de sus mejores momentos, igual que Casillas, que se encuentra en la etapa de su carrera en la que más críticos aglutina en su contra.
El manotazo de Karanka
Además de la presencia de Giggs, Scholes e Iker Casillas, los dos últimos precedentes de cruces entre Real Madrid y Manchester United son recordados por el taconazo de Redondo y el triplete de Ronaldo. Sin embargo, había algún otro protagonista, especialmente en la primera de ellas. En el partido de vuelta, mientras los locales se lanzaban contra el Madrid, un error de Casillas propiciaba una ocasión de los ingleses que despejaba con la mano... ¡Aitor Karanka! El ahora segundo de Mourinho evitaba así un gol que podía haber cambiado la historia y el colegiado, el italiano Collina, ni siquiera lo advirtió.
Geremi, Julio César, Silvestre o Berg eran la antítesis de las estrellas en aquellos momentos, y su paso por ambos equipos fue tan circunstancial como sus éxitos. Todo lo contrario que Casillas, Giggs y Scholes, auténticas instituciones que, si nada lo remedia, volverán a verse trece temporadas después. Mismos equipos, mismos escenarios y mismos ídolos. Un choque clásico.






















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