El fútbol inglés vuelve a demostrar que es totalmente distinto al latino o al sudamericano. El jugador canchero o pillo, para el que todo vale para ganar, no es aceptado de buen grado en las islas.
Ni siquiera para los propios hooligans o compañeros. Brendan Rodges, el entrenador del Liverpool, está furioso con su delantero uruguayo Luis Suárez, pieza fundamental en los 'reds', tras haber declarado el charrúa que se dejó caer a propósito ante el Stoke City para conseguir una falta.
"Se dijo en Inglaterra que los jugadores del Stoke me criticaron porque simulé una falta en el último partido que jugamos contra ellos en Anfield. Y tenían razón, si soy sincero digo que me tiré porque estábamos empatando y quería inventar algo para ganar el partido", declaró Luis Suárez.
"Está claro que Luis Suárez vende. El otro día me pegó una pelota sin querer en la mano y no tenía ni ganas de hacer el gol, le pegué por pegarle. Que cada uno se dedique a lo suyo, a hablar de fútbol y no a criticar la actitud de cada jugador", completó Suárez.
"Lo que hizo Luis es inaceptable. Pienso que es erróneo. Ya lo he hablado con él. Lo vamos a tratar de forma interna".
Luis Suárez es uno de los delanteros con peor 'prensa' en la Premier. Su caso de insultos racistas con Patrice Evra, el jugador del Manchester United, y los habituales 'piscinazos' del delantero uruguayo le hacen ser uno de los puntas más odiados en el fútbol inglés.


VÍDEO


