
El nuevo entretenimiento de los aficionados del Santiago Bernabéu se llama Jose Mourinho. Al menos, hasta que arranca el partido.
Desde que el entrenador portugués decidiera autoimponerse un juicio público a cuarenta minutos del comienzo del encuentro frente al Atlético de Madrid, el técnico luso acapara los fogonazos de los cámaras, las líneas de los periodistas, los pitos, aplausos o incluso sonrisas, según corresponda.
Enorme pitada ante la Real
En el derbi apenas había cinco mil personas para recibirlo. En el siguiente partido, contra el Ajax, el público europeo apenas prestó atención al portugués, en un choque que no tuvo más historia.
A partir de ahí volvieron las turbulencias. Se esperaba con interés la reacción del público al escuchar el nombre de Mou frente al Espanyol, y el resultado fue que desde megafonía se 'olvidaron' de nombrarlo. Contra la Real Sociedad, con Casillas como suplente, la pitada fue mayúscula.
En Copa del Rey, frente al Celta, se ha vivido de momento el último episodio. Mientras él salía, la mayoría de los sesenta mil espectadores pitó, otros aplaudieron y muchos otros simplemente sonreían observando la situación.
Habrá más en esta historia de amor-odio que comienza a fraguarse en torno a la figura del luso, pero lo que parece claro es que se ha convertido en la atracción previa a los partidos.
Ya durante el partido, el entrenador volvió a convertirse en el protagonista al actuar de forma elocuente tras una polémica decisión arbitral. Éste es el vídeo:






















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