
Jose Mourinho tiene un problema. La operación de Iker Casillas, que le podría tener doce semanas de baja, le ha dejado en una situación incómoda al entrenador del Real Madrid y no sólo deportivamente. El técnico portugués sentó en el banquillo a Casillas en el último partido del año porque creía que Adán estaba mejor. Así lo hizo saber a los cuatro vientos y defendió a capa y espada su decisión.
La baja de Casillas llega en el peor momento para el Real Madrid. Se perderá las semifinales de Copa del Rey frente al Barcelona y la ida de Champions frente al United.
Una situación que 'obligaba' a Mourinho a apostar por Adán, una apuesta con pocos riegos para él si nos atenemos a sus palabras de hace unas semanas. "Si hay que jugar, estoy preparado. Tengo la confianza del técnico", decía Adán tras la lesión de Casillas frente al Valencia.
Fichaje de Diego López
La decisión y las palabras de Mourinho hace unas semanas para justificar la titularidad de Adán y las palabras del canterano hacen que el fichaje de un portero para ser titular en los próximos meses parezca no tener sentido.
Muchos nombres han aparecido en los medios para llegar al Real Madrid, entre ellos, importantes como Julio César o Hugo Lloris -de la máxima confianza de Mourinho-, y otros de menos nombre, pero con mucho fututo como Andrés Fernández o Roberto.
Al final el elegido es Diego López, el hasta ahora portero del Sevilla y con pasado en el casa blanca. Pero esa decisión es envenenada para Mou. Haga lo que haga será criticado. No tiene fácil salida.






















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