Graham Poll, árbitro internacional británico, desvela, en una columna en Daily Mail, una faceta desconocida de José Mourinho, conocido por ser azote de los colegiados. “Es Míster Encantador con los árbitros. Es más efectivo en las ligas nacionales, cuando conoce a cada árbitro personalmente. Cuando llegó al Chelsea en 2004, una de las primeras cosas que hizo fue invitarme a un entrenamiento para presentarse. Él sabía que yo era uno de los líderes del arbitraje en el país y acabé dirigiendo seis veces al Chelsea aquella temporada. Él fue muy amable y me presentó a la plantilla como ‘el mejor árbitro de Europa’. Opera con tanto encanto que no piensas que estás siendo adulado”.
"Mirándome con cara de decepción, me dijo: ‘Pensé que eras mi amigo’"
Poll cuenta una anécdota sobre un vestuario nuevo: “Antes de los partidos es amabilísimo, también. Dirigí su debut en la Premier, una victoria 1-0 sobre el United. Tras el partido me preguntó si todo estaba bien y yo, bromeando, le dije que el vestuario de los árbitros necesitaba una mano de pintura cuando menos. Cinco semanas después volví al estadio. Nuestro vestuario tenía dos duchas nuevas y una televisión de pantalla plana”.
Mal en la derrota
Eso sí, Poll también habla de su otra cara: “Pero en su segunda temporada dirigí la derrota del Chelsea ante el Liverpool en semifinales de Copa y fue bastante poco encantador en el túnel de vestuarios. Se plantó allí moviendo la cabeza y mirándome con cara de decepción, me dijo: ‘Pensé que eras mi amigo’. Preferí ignorar el comentario”.
“Su histrionismo en la banda se ha convertido en algo casi cómico, tan previsible que ni te sorprende ni te afecta mientras arbitras”
El inglés reconoce que sus gestos no tienen trascendencia: “Su histrionismo en la banda se ha convertido en algo casi cómico, tan previsible que ni te sorprende ni te afecta mientras arbitras”.
Además, saca la cara por un Sir Alex Ferguson al que otros, como Rafa Benítez, han acusado de tener influencia en los colegiados: “Él es diferente. No se molesta en ser simpático ni antipático, simplemente te deja en paz. Pero cuando habla de los árbitros con la prensa, aunque nos gustaría pensar que no nos afecta, sí llega a hacerlo”.
Sin dudas para la vuelta
Poll, famoso por mostrar tres amarillas en el mistmo partido del Mundial al croata Simunic ante Australia no duda del árbitro en la vuelta: “El partido de vuelta en Old Trafford lo dirigirá uno de los 10 mejores árbitros del mundo y tendrá que ser fuerte. No será ni español ni inglés ni, seguramente, alemán después de que el alemán Félix Byrch arbitrase la ida. Así que eso deja muy pocas opciones y todos estarán deseando que les toque”
