
El Mundial de Clubes vuelve a Sudamérica. Después de cinco temporadas dominado por equipos europeos, la victoria del Corinthians sobre el Chelsea en la final de Japón sitúa a los brasileños como el vigésimo sexto equipo sudamericano que levanta el trofeo, deshaciendo así el empate a 25 que existía, hasta la fecha, entre el campeón de la Champions y el del sur de América contando las ediciones de la Intercontinental y el actual sistema de competición.
El último club campeón de la Libertadores que repitió suerte en territorio nipón fue el Inter de Porto Alegre, también brasileño y campeón en 2006 tras vencer al Barcelona. Un año antes lo hizo el igualmente carioca Sao Paulo, que doblegó al Liverpool de Rafa Benítez.
La presente edición ha sido la tercera final para el técnico español, que ha perdido en dos ocasiones, con Liverpool y Chelsea, y ha ganado una, con el Inter de Milán ante el Inter de Porto Alegre en 2010.
El gol de Guerrero coloca al Timão con dos títulos en su haber, donde el primero data del primer precedente del actual formato del Mundial, en el año 2000. En aquel año se disputó también la extinta Copa Intercontinenal, que ganó el Boca Juniors sobre el Real Madrid.
Fin a la racha europea
Así las cosas, la victoria paulista pone fin a la racha europea de cinco conquistas consecutivas, existente desde el 2007 hasta el 2011 –Milan, Manchester United, Inter de Milán y Barcelona, en dos ocasiones– y, décadas atrás, entre 1995 y 1999 –Ajax, Juventus, Dortmund y Real Madrid–.
En la misma línea, de igual forma que el Benfica, el Milan, el Barcelona o el Juventus entre otros europeos, el Chelsea cae en su debut en la competición, no pudiendo igualar la marca establecida por Sudamérica de seis títulos seguidos, de 1979 a 1984 –Olimpia, Nacional, Flamenco, Peñarol y Gremio–.


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