
El equipo dirigido por Alex Ferguson no dejó lugar a la duda y se adelantó pronto, a los ocho minutos, con un gol en propia puerta de Gareth McAuley, que desvió un disparo de Ashley Young tras una afortunada pared con el japonés Shinji Kagawa que varios defensas estuvieron cerca de cortar.
El West Bromwich no refrendó en el 'Teatro de los Sueños' el buen papel que está haciendo en la Premier, sexto al final de la primera vuelta. Sólo se acercó a la portería defendida por el español David De Gea con un cabezazo de McAuley a la salida de un córner que se fue al larguero (70).
No perdonó, ya con el tiempo cumplido, el holandés Robin van Persie (90). El ariete, que había entrado en la segunda parte sustituyendo a Kagawa, recogió el balón algo escorado, buscó el hueco, y lanzó un duro disparo ante el que nada pudo hacer el arquero visitante.


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