"Es duro perderse toda la temporada, pero la decisión ha sido más fácil de tomar pensando en los Juegos Olímpicos de Sotchi en 2014", declaró el esquiador estadounidense, vencedor de la Copa del Mundo en 2005 y 2008.
"Además, este ha sido un gran año para mí, con mi boda y mi mujer que está embarazada. He podido disfrutar de estos momentos y aprovechar mi tiempo libre con mi hija", añadió Miller, de 35 años.
Los dirigentes del equipo estadounidense habían dado a entender que Miller, el esquiador más carismático del circuito, podría regresar a las pistas a finales de enero para poder competir en el Mundial.


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