Tenis >> Copa Davis

Un domingo para números uno

Ferrer debe derrotar a Berdych para que la Copa Davis llegue al quinto partido. Almagro y Stepanek esperan con incertidumbre el duelo de los dos números uno

msese@grada360.com
0
17.11.12 - 21:47
Un domingo para números uno

Lo de David Ferrer contra Tomas Berdych es un partido que trasciende al análisis, es la típica cita en la que dos números uno se enfrentan y en la que puede pasar cualquier cosa. En este caso, sólo dos desenlaces posibles: que la Copa Davis se quede en la República Checa o que Nico Almagro juegue el partido más importante de su carrera frente a Radek Stepanek.

El guión más negativo posible ha conducido a 'La Armada' hasta un domingo de esos que forjan la leyenda del deporte de la raqueta, una oportunidad histórica, una más, de una generación de tenistas insaciables, a la sombra de Nadal y demostrando que sin el cobijo del balear también saben sacarse las castañas del fuego. El líder en ausencia de Rafa es David Ferrer, nunca reconocido como su esfuerzo y su tenis merecen. Por fin le enfocan a él todos los focos, en un momento delicado, al límite, y contra un rival portentoso.

Tomas Berdych demostró ante Almagro, primero, y en el dobles, después, que lo tiene todo el tenis necesario para permanecer en el Top5, salvo la consistencia necesaria para mantener el nivel por encima de las rachas. La mala noticia para España es que ahora está en una buena, que juega en casa, en una pista casi de hielo y bajo techo. Una pista diseñada para él, y cuenta con un 'match-ball' que va a ser difícil arrebatarle.

La táctica de Ferru tiene que ser la que se avisaba en la previa, obligarle a pegar en carrera, restar con su habitual eficacia y tratar de alargar los puntos y los juegos al máximo posible. El cansancio de Berdych es la otra gran baza del de Jávea. Sabe que estuvo cuatro horas contra Almagro y otras cuatro en el dobles. Otro partido maratoniano le haría perder porcentaje de acierto en sus temibles golpes planos, tanto de derecha como de revés.

Si Ferrer lograse la gesta, quedaría un último peldaño, y sería el momento de Nico Almagro, que despierta filias y fobias a partes iguales, tendría la opción contra Stepanek (o Rosol) de provocar unanimidad respecto a él. Sería el nuevo héroe. Como lo fueron antes Verdasco, Ferrero o Moyà, demostrando que el tenis español es mucho más que el omnipresente Nadal. Es el turno de Ferrer, y si lo aprovecha, el de Almagro. Es una gran cita, un domingo para números uno.

Enlaces de interés